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El verano nos encanta, pero cuando llega septiembre nuestra piel puede contarnos otra historia.
Después de meses de sol, calor, sal, cloro y cambios de rutina, es habitual notar la piel más seca, apagada, deshidratada o con las líneas de expresión y las manchas más visibles.
Por eso, cuidar la piel después del verano es el primer paso para recuperar su luminosidad, hidratación y firmeza y volver a una rutina que cuide también sus signos de envejecimiento.
La exposición solar y los factores propios del verano pueden dejar la piel más deshidratada y apagada. También pueden hacerse más visibles las manchas, las arrugas y la pérdida de firmeza.
Es lo que conocemos como algunos de los signos del fotoenvejecimiento.
Por eso, septiembre es un buen momento para volver a prestar atención a nuestra piel y adaptar nuestra rutina a lo que realmente necesita.
Recuperar la piel después del verano no significa empezar a utilizar muchos productos de golpe.
Lo importante es volver a una rutina sencilla y constante basada en tres pilares: limpiar, hidratar y cuidar los signos del envejecimiento.
Esta es una de las grandes preocupaciones de las pieles maduras.
Después del verano podemos notar el rostro menos terso, las líneas de expresión más marcadas o una mayor sensación de flacidez.
Para cuidar la firmeza de la piel, la constancia es fundamental.
En Levid apostamos por activos que ayudan a proporcionar un efecto tensor y una apariencia más firme, como el bótox natural (Vin-up Lift), nuestro activo diferenciador de origen vegetal procedente de la uva.
Las arrugas no aparecen de repente al terminar el verano, pero la deshidratación y la exposición solar pueden hacer que las líneas de expresión sean más visibles.
Por eso, después del verano es un buen momento para recuperar una rutina antiedad que combine hidratación y activos específicos para cuidar la apariencia de las arrugas y la firmeza.
Y aquí la rutina de noche tiene mucho que decir.
Durante el día, nuestra piel está constantemente expuesta al sol, la contaminación y otros factores externos. Por la noche, mientras descansamos, es el momento perfecto para aportarle los activos que necesita para acompañar su proceso natural de reparación y renovación.
Incorporar ingredientes que ayuden a cuidar la piel frente al daño acumulado es clave para mantenerla más firme, luminosa y saludable y prevenir los signos del envejecimiento cutáneo.
Justamente por eso creamos el Pack Night Lift: la combinación perfecta de tratamiento concentrado + hidratación para cuidar tu piel mientras duermes.
Night Lift combina nuestro Sérum Efecto Lifting y la Crema de Noche Regenerante.
Dos productos que se complementan para cuidar la piel después del verano y trabajar sobre algunas de las preocupaciones más habituales de las pieles maduras: firmeza, arrugas, hidratación y luminosidad.
Su protagonista es el Bótox natural, un activo de origen vegetal procedente de la uva que ayuda a proporcionar un efecto tensor y una apariencia más firme.
Además, aporta hidratación y está formulado para que una pequeña cantidad sea suficiente en cada aplicación.
Después del sérum, aplicamos la Crema de Noche Regenerante.
Su fórmula incorpora bakuchiol, un activo de origen vegetal conocido como alternativa al retinol, junto con activos hidratantes que ayudan a mantener la piel cuidada y confortable durante la noche.
Porque cada producto aporta un cuidado diferente y, juntos, crean una rutina antiedad más completa.
El sérum: efecto tensor + cuidado de la firmeza.
La crema de noche: hidratación + cuidado regenerante.
Una combinación especialmente pensada para pieles que después del verano necesitan recuperar firmeza, hidratación y luminosidad, mientras cuidamos los signos visibles del envejecimiento.
Con Night Lift, hacerlo es muy sencillo:
1. Limpia tu rostro y elimina todas las impurezas.
2. Aplica el Sérum Efecto Lifting sobre rostro y cuello.
3. Aplica la Crema de Noche Regenerante y deja que actúe durante la noche.
Tres pasos. Unos minutos. Y un pequeño ritual para volver a poner tu piel en el centro.
Las manchas solares y el tono irregular pueden hacerse más visibles después de los meses de mayor exposición solar.
Por eso, además de mantener una buena rutina de cuidado facial, la protección solar debe seguir siendo imprescindible durante todo el año. Por eso mismo, nuestra crema de día reafirmante incorpora SPF25 orgánico, para mantener la protección los 365 días del año.
Si has detectado manchas nuevas o cambios importantes en la piel, consulta siempre con un dermatólogo.
Ahora.
No necesitas esperar a que llegue el otoño ni a que desaparezca el bronceado.
Si notas tu piel más apagada, deshidratada o menos firme, septiembre es un buen momento para recuperar una rutina constante.
Porque cuidar la piel después del verano no consiste únicamente en reparar lo que vemos hoy, también consiste en cuidarla para mañana.
Porque el verano puede dejar huella. Tú decides cómo cuidar tu piel a partir de ahora.